Sueños de horror
Siempre que recuerdo mis sueños
ocurre una tragedia…
hoy, no sólo los recordé…
vi una película entera… y lo relaté…
Era como si un espíritu siniestro rondara mi mente
mi cuerpo se dilataba, se asfixiaba, se quemaba
cada explosión, cada muerte, cada nada
la experiencia era total, el nudo en el pecho, apocalíptico…
Desperté como aliviado de aquel mal sueño… mentira!!!
la pesadilla acababa de empezar… ¡mierda!
¿Blasfemia? Qué más da!…
jueves por la noche, la cena soñada de paz y armonía
viernes de dolor, pasión e increíble agonía…
viernes de muerte… viernes de crucifixión…
Si tan solo el mundo onírico se hubiese quedado
el mundo real, estaría a salvo
pero no, los presagios de las coincidencias inevitables
tenían que aparecerse sin que seamos más que juguetes,
destino de mierda… ¿por qué no puedes ser cambiado?
Hoy morí a las 3 de la tarde…
hoy morí por salvar
hoy morí en sus manos
hoy morí por mi estupidez, por confiar en todo, en mí…
¿Resucitaré? Ja!… sábado de gloria… domingo de gloria…
lunes de gloria… infinito de gloria…
nada de resurrección
sólo el barbón puede hacerlo… sólo el flaco, al cual ya no volveré
Sueños de horrores que no deben recordarse
sueños de horrores…
Mundo virtual de conexiones divinas… quédate allí
Tonto real de pensamientos profanos… no lo invoques!
¡por favor! ¡¡¡no lo invoques!!!
Los sueños llevan una carga terrible…
no deben ser recordados,
ni siquiera aquellos donde pareces feliz
porque cuando lo haces… y los cuentas,
traes infelicidad y muerte
para ti y para el que escucha tu relato…
matas su alma…
y quemas tu espíritu…
Franco